Nacido en las Islas Canarias, inspirado en la sabiduría ancestral.
Dear La·La no empezó en un laboratorio. Empezó en la cocina de mi abuela Lala.
Todo empezó en una cocina
Mi abuela Lala subía a las huertas de Tenerife y volvía con lo que hiciera falta. Luego se ponía en la cocina: infusiones, extractos, maceraciones, cataplasmas. Todo lo que la huerta daba tenía un uso, y ella sabía cuál.
Leía mucho. No se guiaba solo por costumbre: buscaba, probaba y ajustaba, hasta dar con la forma de aprovecharlo todo sin desperdiciar nada.
Nadie lo llamaba cosmética natural. Se llamaba cuidar. Y se hacía sin prisa, con lo que había, sabiendo exactamente para qué servía cada planta.
Dear La·La lleva su nombre porque lleva su forma de hacer las cosas.
«Cuidarte no es un premio. Es la base desde la que se construye todo lo demás.»
Una tierra que ya sabía cuidarse
Vivimos en un archipiélago hecho de lava y refrescado por los alisios. Una tierra joven en términos geológicos, con una luz que no existe en ningún otro sitio y una flora que aprendió a sobrevivir entre la sal, el sol y el viento.
De ahí salía lo que Lala usaba, y de ahí sale lo que usamos ahora. No se trata de inventar algo nuevo, sino de mirar bien lo que ya teníamos debajo de los pies.
Abigail Barreto Hernández
Nací en Santa Cruz de Tenerife y me formé en números: ADE, auditoría en KPMG, transaction services en Barcelona, controller en Inditex y adjunta a la dirección financiera en Palladium Hotel Group. Años en sitios donde todo se mide.
Hasta que me di cuenta de que había un activo que nunca aparecía en ninguna hoja de cálculo: una misma. De ahí salió Cuidarte también paga dividendos, el libro donde puse por escrito lo que había tardado años en entender.
Y del libro salió esta marca, con el nombre de la mujer que me lo enseñó muchísimo antes, en su cocina, sin llamarlo de ninguna manera.
Sin prisa, y con criterio
Vegano
Sin ingredientes de origen animal. Sin excepciones y sin letra pequeña.
Origen natural
Botánicos como protagonistas, con la ciencia al servicio de la piel.
Hecho en Canarias
El origen no es una etiqueta bonita: es el punto de partida.
Pieles en calma
Para pieles secas, delicadas y reactivas. Eficacia sin agresión.
Ocho nombres, un ritual completo
Del primer gesto de la mañana al último de la noche. Cada producto lleva el nombre de un lugar o un fenómeno de nuestras islas.
Tu piel, tu armario, tu alma
Mientras el ritual de piel se cocina a fuego lento, el rincón ya está abierto: piezas para el tiempo que te dedicas a ti, y el libro por el que empezó todo.
El primer ritual está por llegar
Mientras cocinamos a fuego lento, entra en nuestro Wellness Corner y conoce algo más sobre el universo Dear La·La.
The Wellness Corner